El dulce sueño de Mara… y la realidad de pesadilla

Tiro Libre | Anwar Moguel

Inflada como globo aerostático por un par de apapachos públicos que le ha dado el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, la alcaldesa de Cancún (Benito Juárez) ha dejado de pisar la tierra y anda con la cabeza en las nubes, pues ya se creyó a pie juntillas lo que sus agoreros palaciegos le susurran al oído, de que tiene todas, todititititas las posibilidades de ser la futura candidata de Morena a la gubernatura de Quintana Roo en el 2022.

La ex locutora radial que mutó en política improvisada, con apenas unos meses de estar saboreando el poder en el municipio más rico y poblado del estado se ha dejado seducir por los engañosos demonios de la ambición que, en su mente, están dibujando una realidad alterna donde es ella y solo ella la puntera en una carrera por la sucesión que apenas está en etapa de calentamiento.

Obnubilada por esa ilusión, mordió la mano de quien comió por muchos años y a quien debe gran parte de su carrera pública, don Gastón Alegre López, confrontándose abiertamente con su hijo, el diputado federal y también suspirante por la gubernatura, Luis Alegre Salazar.

Vaya, tan amargos son los celos y las rencillas entre Mara Lezama y Luis Alegre, que andan en franca competencia por el “cariño” presidencial, echándose a la cara del uno al otro las evidencias de sus encuentros públicos y privados para demostrar quien es el consentido de AMLO.

Claro, soñar no cuesta nada, y construir castillos en el aire tampoco. Pero Mara ya no distingue entre el sueño y la realidad, que en su caso son tan dispares como la noche y el día.

En su círculo de confianza, Mara Lezama asegura que gracias a ella los candidatos de Morena se impusieron con solvencia en los distritos que pertenecen a su municipio en las pasadas elecciones. Ha hecho un dossier de cifras alegres que contempla los números de su triunfo aplastante en la elección de 2018, soslayando el hecho de que no tuvo rival, pues le allanaron el camino quitándole de enfrente a los rivales de peso.

También “vende” como logro propio los altos porcentajes de votos que alcanzaron los candidatos a diputados morenos en la reciente elección. Adorna sus números con gráficas luminosas y se congratula a sí misma de ser tan pero tan popular.

Pero la realidad se está convirtiendo en su pesadilla…

Justo antes del proceso electoral, en mayo de 2019, la prestigiosa encuestadora Buendía & Laredo realizó una encuesta de opinión pública en el municipio de Benito Juárez (Cancún) para conocer la aceptación de los candidatos a diputados por distrito y también la aprobación de algunas autoridades, entre ellas la alcaldesa Mara Lezama; los resultados fueron desastrosos para la novel edil.

El estudio estadístico arrojó una realidad inobjetable: Cancún es territorio de Morena y de López Obrador, pero no de Mara.

En promedio, los candidatos de Morena resultaron con el 70 por ciento de aceptación, mientras que el presidente Andrés Manuel López Obrador salió con un sólido 80 por ciento de aprobación ciudadana. Mara Lezama fue reprobada por los cancunenses con menos del 35 por ciento de aprobación.

No es difícil confirmar que ese dato es real. Basta con conversar con el cancunense de a pie, ese que habita en las regiones, ese que es el motor de la economía del municipio más turístico de México, para confirmar el desprecio que sienten hacia su autoridad municipal, que se desplomó de forma abrupta al tomar las riendas del Ayuntamiento.

Las cifras alegres que vende son puro humo porque su popularidad no es real y si Morena ha ganado todo en Cancún es gracias únicamente a AMLO.

Las cifras que si son reales y que oscurecen la pesadilla real de Mara son las de homicidios y ejecuciones; números tan altos y tan sangrientos que la hacen competir por el título de la alcaldesa con más asesinatos per cápita del país. Pero eso será tema de la siguiente columna.

un comentario

  1. JAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAJAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAJAJAJAJAJA………………JAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAJAJAJAJAJAJAJAA….JAAAHHGGGGGGGGGGRGJSDBFSKJEFHSIOUEFHO… COFFFFFFF…. ARGGGHHHHHH…

    JAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA

Deje un comentario

quince − cuatro =