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En las entrañas de la megaescultura

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Novedades Chetumal
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Uno de los sitios más horripilantes de Quintana Roo se encuentra en las entrañas de la megaescultura de la bahía de Chetumal, fallido proyecto emprendido por el ex gobernador chetumaleño Joaquín Hendricks Díaz, quien metió la pata al financiar con recursos públicos esa cosa tan asquerosa.

La parte frontal te recibe con un anticipo de lo que te aguarda en su interior: dos ojos que fueron pintados por un artista desperdiciado que dio un aspecto chusco a esa mole de acero y concreto de la autoría del escultor chihuahuense Enrique Carbajal –más conocido como Sebastian–, muy amigo del señor Hendricks.

Ya en las entrañas de eso, dos depósitos de agua nauseabunda y negra con basura flotante adornan el espacio pestilente, cuyos muros han sido pintarrajeados como una mazmorra porfirista.

mega21El rostro de una bella mujer de negros cabellos fue pintado en la parte superior de uno de los muros externos. El artista tuvo el cuidado de plasmar su obra en una zona visible por fuera y por dentro, ya que un gigantesco ventanal permite incluso admirar los versos amorosos que brotaron de su corazón desgarrado.

En otro muro, a ras de piso, te contempla una especie de guerrero alienígena gris, cuya imagen es flanqueada por dos pilares blancos de acero, obviamente pintarrajeados.

Un motociclista  permanece inmóvil en la parte central, con su playera azul de Bob Esponja. Apenas dice algo a regañadientes cuando intento arrancarle unas palabras. Lo noto ausente, incómodo por mi presencia.

Es la segunda vez que visito la megaescultura,  y esta vez me dejó peor impresión. Nada que ver con ese proyecto majestuoso impulsado por Hendricks y rabiosamente defendido por su círculo cercano, incluido Iván Hernández Pacheco, quien como titular de Planeación y Programación justificó la aportación de un capital semilla para iniciar la obra.

Iván Hernández dijo  a principios de mayo de 2004 que el gobierno del estado aportó 60 millones de pesos para iniciar la megaescultura, pero la obtención de los 240 millones restantes dependerá de Sebastián y de un patronato formado por empresarios y representantes de la sociedad, quienes formarán un fideicomiso.

El ambicioso proyecto se fue enterito al canal de aguas negras. Mañana les cuento más de la megaescultura.

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