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La mujer que dijo no

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Novedades Chetumal
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La priista chetumaleña María Hadad Castillo se reveló contra la línea lanzada para penalizar el aborto, en la Legislatura correspondiente al segundo tramo del gobierno de Félix González Canto, de 2008 a 2011.

Fue una grata sorpresa esa postura congruente de una mujer que estaba obligada a esa prueba de carácter, rechazando la iniciativa presentada por su compañera de bancada, Laura Lynn Fernández Piña.

Este episodio en su trayectoria como diputada local define a quien se desempeñó como directora del DIF en el turbulento período de María Rubio y que ahora encabezará al insípido Instituto Quintanarroense de la Mujer (IQM), ocupado hasta ayer por Blanca Cecilia Pérez Alonso.

María Hadad es una de las mujeres con mayor potencial político, y que en una situación clave abandonó el rebaño para votar respetando sus convicciones. Lo contrario habría sido un paso a su degradación, aceptada por tantos con tal de no incomodar al jefe máximo, quien no precisamente habita en el Poder Legislativo.

A partir de hoy la tarea de María Hadad consiste en el rescate de un Instituto que sólo sirve para el urdido de hamacas, la elaboración de flanes y cursitos de corte y confección, sin marcar presencia con reacciones contundentes en defensa de la mujer.

Porque la razón de ser del IQM no se agota en entretener en un cargo de adorno a ciertas damas, aunque algunas hayan estado muy cómodas con esta misión que ha incapacitado al Instituto.

Las mujeres anónimas enfrentan muchas injusticias, comenzando por la cuestión laboral que ha sido tan desatendida por hombres y mujeres en posiciones de poder. Muchas son explotadas en jornadas extenuantes, como ocurre en las gasolineras donde despachan combustible.

Mujeres embarazadas han sido despedidas en Chetumal, sin que tengan el respaldo de una institución que ponga un alto a estos atropellos sistemáticos que ocurren a la vista de todos, sin que el IQM haya movido un solo dedo.

Qué decir de las trabajadoras domésticas que no tienen acceso a la seguridad social, y que son despedidas arbitrariamente.

Las tareas del Instituto que ahora encabeza María Hadad son enormes, y es muy probable que con ella este organismo pueda abandonar su letargo para justificar su permanencia en el organigrama gubernamental.

Un comentario

  1. por tu comentario eres un chayotero, porque se sabe bien que ella es bien déspota y una más de las que llevan agua a su molina, prueba de ello, su humilde casa y si está al margen, porque ahí la enviaron y quiere aprovechar de ustedes para que le den hueso nuevamente en estas elecciones, muy mal con tu comentario.

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