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La ofensiva justiciera de Carlos Joaquín

La segunda mayor ofensiva de patio contra exfuncionarios caribeños la presenciamos al inicio del gobierno de Carlos Joaquín González, quien desde su campaña prometió un combate sin concesiones contra los actos de corrupción del gobernador cozumeleño saliente: Roberto Borge Angulo, preso en el Centro Federal de Rehabilitación Psicosocial (Ceferepsi), una temible cárcel del estado de Morelos.

La primera mega ofensiva doméstica ocurrió a principios de junio de 1993, cuando Mario Villanueva Madrid disfrutaba sus primeras semanas en la gubernatura. Entonces el priista chetumaleño accionó la maquinaria de la Procuraduría de Justicia del Estado contra un puñado de hombres cercanos a su antecesor priista: el cozumeleño Miguel Borge Martín.

La primera alternancia inaugurada en 2016 prometía una sacudida al bosque de corrupción que floreció con Beto Borge, quien cometió muchos excesos y errores estratégicos, pero el más grave fue su ofensiva implacable contra Carlos Joaquín para destruirlo, negándole la oportunidad de participar en el proceso interno del PRI para la selección del candidato a la gubernatura.

Los agravios de Beto Borge contra Carlos Joaquín fueron ponzoñosos, tirando a matar y nunca contemplados a ese nivel entre compañeros de filas en el Revolucionario Institucional. Incluso Miguel Borge Martín intentó fortalecer en 1992 a su delfín Arturo Contreras Castillo, a quien había depositado como alcalde sustituto de Cancún cuando Mario Villanueva voló para ser exitoso candidato al Senado, pero el Doctor Borge no fue sanguinario en su ofensiva contra Villanueva y al final contempló la final cerradísima del senador contra otro compañero de escaño: Joaquín González Castro.

“El doctor” Contreras probó la hiel de la prisión en la cárcel de Cancún y recuperó la libertad para refugiarse en un bajísimo perfil, hasta reanudar su trayectoria política con Carlos Joaquín, quien le entregó las riendas de la Secretaría de Gobierno al deshacerse del negligente Francisco López Mena, enviado por el gobernador a dormitar como Rector de la Universidad de Quintana Roo (UQROO).

Mario Villanueva recapacitó en sus últimos años como gobernante, haciendo las paces con los exfuncionarios que envió a prisión para combatir la corrupción del primer círculo del Doctor Miguel Borge, una rarísima ave de honestidad.

Carlos Joaquín soportó el fuego de artillería de Beto Borge, quien confió en su arsenal para hundirlo en el fondo del Mar Caribe. Y no sólo fracasó, sino que la tempestad rabiosa impulsó las carabelas del hijo del empresario Nassim Joaquín Ibarra hasta obsequiarle la gubernatura, a bordo de la coalición PAN-PRD y con el refuerzo de un puñado de priistas.

En estas circunstancias estaban dadas las condiciones políticas para la implacable ofensiva de Carlos Joaquín, quien dejó seguir su ritmo a los tentáculos de la justicia para satisfacer a un ala de quintanarroenses que exigía en campaña un combate a fondo a la corrupción comandada por Roberto Borge, sobrino del exgobernador Miguel Borge.

El cuatro de junio de 2017 fue detenido Roberto Borge en esa nación centroamericana, cuando intentaba volar a París y perderse en Madrid, España. La orden de aprehensión, por el delito de operaciones con recursos de procedencia ilícita, girada por un Juez de Distrito del Estado de México. Ocurría en el ocaso del gobierno del presidente priista Enrique Peña Nieto.

La captura de Roberto Borge en Panamá sació la sed de venganza de muchos quintanarroenses, sobre todo chetumaleños que acumularon mucho rencor contra Beto Borge y sus agravios hinchados de provocación y altanería.

El 20 de enero de 2018 fue detenido Gabriel Mendicuti Loría, exalcalde de Playa del Carmen y aspirante a la gubernatura en 2016. Al año siguiente –20 de febrero– fue liberado y su caso dejó la impresión de un exceso de la justicia. Un Juez sobreseyó el expediente por probable delito de desempeño irregular de la función pública, concretamente en el tema de muchos moles en este gobierno: Vip Saesa.

El 25 de enero de 2018 fue detenido Mauricio Góngora Escalante en las cercanías de un centro comercial de la Ciudad de México. Lucía barba y tenía lentes y gorra para pasar desapercibido. Los cargos en su contra: desempeño irregular de la función pública y peculado.

Mauricio Góngora había sido secretario de Finanzas y Planeación (Sefiplan) y era alcalde de Playa del Carmen con licencia cuando era candidato del PRI a la gubernatura, respaldado por el Verde Ecologista y el extinto Nueva Alianza, de la profesora Elba Esther Gordillo. Mauricio era el candidato del exgobernador Félix González Canto.

Este domingo un Juez le concedió a Mauricio el beneficio del resguardo domiciliario para que pueda continuar su proceso penal en casa. El político playense originario de Yucatán ha recibido manifestaciones solidarias porque su perfil político es más carismático, todo lo opuesto de Beto Borge.

El prejuicio queda expuesto cuando estos personajes son asediados por la justicia: inocentes o culpables a priori, dependiendo del rechazo o aceptación de nuestros políticos.

3 comentarios

  1. Estaría muy bien que también se nos informe al pueblo si todas estas personas de cuello blanco, devolvieron los recursos que se robaron cuando estuvieron como servidores públicos.
    Y también que a pasado con el exgobernador felix gonzalez que es el mas corrupto de todos ellos, hasta ahorita nadie dice algo de él,,, queremos justicia, no solo la cárcel para ellos, principalmente que devuelvan lo que indebidamente obtuvieron.

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