Principales

Marisol, la bruja de la SEyC

Walter Mendoza Aragón

Mucha polémica ha causado esta improvisada Secretaria de Educación, jubilada y pensionada con doble plaza, una mujer llena de rencores y frustraciones pasadas que se siente protegida por un pseudo grupo de poder borgista-felixista.

Marisol estudio la Licenciatura en administración de empresas en el Instituto Tecnológico de Chetumal y en su estancia en varios cargos pasados en la Secretaría de Educación y Cultura (SEyC) nunca tuvo buena relación con uno solo de sus compañeros y todos detestaban trabajar con ella; incluso hizo su doctorado “patito” en línea pagado por la SeyC como premio para que se fuera lejos y deje de estorbar con su carácter altivo los trabajos de la Secretaría.

Tantos han sido sus rencores que no busca con quien desquitarlos, hoy se ha convertido en enemiga de los supervisores de escuelas a quienes ha quitado poder en sus encomiendas, los maltrata, no les paga, se ha echado broncas con los maestros de tiempo completo dónde el Gobernador Carlos Joaquín ha tenido que sacar la cara por ella, avergonzado de las torpezas de su titular. Ha dejado plantados a alumnos y padres de familia en diferentes actividades en donde ha enfurecido a varios organizadores, pues después del desgaste para la logística de los eventos anuncia minutos antes su suspensión, valiéndole el esfuerzo de los padres que asisten a convivir con sus hijos.

Esta mujer no es política ni tantito y tiene secuestrada a la Secretaría de Educación y la utiliza como un búnker para desquitar sus venganzas personales; tiene las oficinas como lugar hostil y sin trato con sus empleados a quienes no deja ni inconformarse, como es su libre derecho, por las faltas y arbitrariedades cometidas en contra de sus sueldos al perderse el famoso DT, una especie de compensación al trabajo por parte de la Federación, mandándolos a poner a disposición de inmediato si se quejan, sin contar con las múltiples faltas de respeto a los jefes inmediatos a quienes se brinca como le venga en gana.

Marisol se ha metido hasta las narices de varios Servidores Públicos haciéndoles la vida de cuadritos, imponiendo sus voluntades, teniendo arrebatos de “chingonería” y acaloradas discusiones con varios de ellos al punto de hacer imposible el trato y trabajo en equipo, ni qué decir de los roces que todos los días tiene con sus subsecretarios a quienes tiene hasta la “ma” con sus malos tratos e imposiciones, como una niña caprichosa que no tuvo lo suficiente y ahora refunfuña atención a toda costa.

Cuenta la leyenda que su adicción al trabajo no es otra cosa que su escape para aliviar sus frustraciones pues todo le sale mal. Marisol Alamilla se ha convertido en la “bruja de SeyC, al punto de hacer insoportable toda relación cordial de trabajo. Se mantiene hermética, altiva, incorregible y montada en su necedad.

¿Cuál es el cambio con este tipo de personas que lejos de ser un bien para una institución tan noble y sensible como es la SeyC se ha convertido en un lastre?, ocasionando un retroceso en la educación en Quintana Roo. Esperamos que pronto el Gobernador se olvide de sus acuerdos políticos y haga los cambios que se ameritan para no hundir más a este sector social tan vulnerado y abandonado por administraciones pasadas. Si este es un gobierno de oportunidades, esperamos que Carlos Joaquín dé a otro la oportunidad de demostrar que hay un cambio verdadero y le quite a “la bruja de la Seyc” esa oportunidad de oro que tuvo en sus manos y no supo aprovechar por su ego dominante.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

8 + 12 =

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba