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El operador de Roberto Borge en la mira

Cancún, 5 Septiembre  /

Ariel Velázquez. (Diario La Verdad).

Edgar Manuel Méndez Montoya pasó de ser el responsable de la “administración de gastos” de la campaña por la gubernatura de Roberto Borge al operador político y financiero estrella del cozumeleño, hasta su prestanombre gracias a la amistad que trabaron durante su paso por la licenciatura en Finanzas en el Instituto Tecnológico de Monterrey.

Méndez ganó millonarios concursos de obras públicas, muchos sin licitación, y a su vez utilizó a otros prestanombres con una empresa creada un mes después del inicio del borgismo, en 2012.

De acuerdo a autoridades de la PGR y Fiscalía Estatal, junto con el compadre del gobernador, Francisco Ruiz Anitúa, conformaron una empresa, denominada Grupo Desarrollador Rumega, SA de CV, a través de otros personajes de su confianza, para que les adjudicaran, millonarios contratos de obra pública, sin contar con el capital y experiencia que marca la ley. Todo ello se desglosa en denuncias presentadas ante las autoridades competentes.

No todo fue obra de la casualidad, ya que en 2007, Méndez Montoya se inició como empresario en la distribución de acero, a través de una comercializadora: EDME, SA de CV. Ahora dicha comercializadora ya se diversificó e incluso provee cemento con revolvedoras para grandes obras y, según informes, también ya emigró a Tabasco, .

Fue en Playa del Carmen donde inició dicha comercializadora y la “meteórica carrera”, gracias a su cercanía con Borge y el compadre de de éste.

Es así que este personaje ideó una intrincada red de tráfico de influencias y corrupción que existe desde las entrañas del gobierno de Borge, donde el influyentismo y compadrazgo fueron la constante, al grado de que de manera descarada se auto otorgaron millonarios contratos de obra pública.

Conforme a denuncias de ONG ́s y otros empresarios que no tuvieron la suerte de estar en el círculo.

Edgar Manuel Méndez Montoya pasó de ser el responsable de la “administración de gastos” de la campaña por la gubernatura de Roberto Borge al operador político y financiero estrella del cozumeleño, hasta su prestanombre gracias a la amistad que trabaron durante su paso por la licenciatura en Finanzas en el Instituto Tecnológico de Monterrey.

Méndez ganó millonarios concursos de obras públicas, muchos sin licitación, y a su vez utilizó a otros prestanombres con una empresa creada un mes después del inicio del borgismo, en 2012.

De acuerdo a autoridades de la PGR y Fiscalía Estatal, junto con el compadre del gobernador, Francisco Ruiz Anitúa, conformaron una empresa, denominada Grupo Desarrollador Rumega, SA de CV, a través de otros personajes de su confianza, para que les adjudicaran, millonarios contratos de obra pública, sin contar con el capital y experiencia que marca la ley. Todo ello se desglosa en denuncias presentadas ante las autoridades competentes.

No todo fue obra de la casualidad, ya que en 2007, Méndez Montoya se inició como empresario en la distribución de acero, a través de una comercializadora: EDME, SA de CV. Ahora dicha comercializadora ya se diversificó e incluso provee cemento con revolvedoras para grandes obras y, según informes, también ya emigró a Tabasco.

Fue en Playa del Carmen donde inició dicha comercializadora y la “meteórica carrera”, gracias a su cercanía con Borge y el compadre de de éste.

Es así que este personaje ideó una intrincada red de tráfico de influencias y corrupción que existe desde las entrañas del gobierno de Borge, donde el influyentismo y compadrazgo fueron la constante, al grado de que de manera descarada se auto otorgaron millonarios contratos de obra pública.

Conforme a denuncias de ONG ́s y otros empresarios que no tuvieron la suerte de estar en el círculo cercano del gobernador Borge, dijeron que como muestra del grado de descomposición oficial están los contratos asignados al Grupo Desarrollador Rumega (GD Rumega).

Los socios de esta empresa oficialmente son Cristóbal Gaudiano Rovirosa, hermano del alcalde de Centro en Tabasco (Gerardo), y Raúl Gilberto Ramos Espinosa, aunque, en realidad estas personas sólo actúan como prestanombres, según las pesquisas legales.

Efectivamente, conforme a empresarios constructores descontentos y autoridades, Francisco Ruiz Anitúa, compadre de Roberto Borge, estaba detrás del GD Rumega, junto con Edgar Méndez. En la empresa, además hubo otros personajes identificados como parte del grupo de amigos del gobernador, como Andrés Maíz, empresario de Monterrey, y Javier Ruiz Anitúa, hermano de Francisco, que vive en Veracruz, y que es parte del Consorcio Intra.

Cabe resaltar que en el acta constitutiva de GD Rumega, los socios de esta empresa son Cristóbal Gaudiano Rovirosa y Raúl Gilberto Ramos Espinosa, pero en realidad, se asegura, el primero es empleado de Edgar Méndez y el segundo de Francisco Ruiz Anitúa en el Consorcio Intra. Las denuncias e investigaciones señalaron que a Rumega se le asignaron las obras antes de que se licitaran en Compranet, y en Sintra (Secretaría de Infraestructura y Transporte).

A estas empresas se les entregaban las cotizaciones de los presupuestos base para que presentaran la propuesta económica que habría de concursar en la licitación “restringida”, lo que les da ventaja sobre los demás concursantes, porque ya conocían con anticipación el costo de la obra.

Pero si se presentaba alguna dificultan para que no se les otorgaran los contratos, estaba la consigna de que los funcionarios de Sintra, tenían que descalificar a las demás empresas y es que, por si fuera poco, ya con el contrato en la bolsa, los dueños de Rumega, subcontrataban las obras.

Licitaciones a modo

Hace seis años, Sintra dio a conocer el fallo de las tres licitaciones en que dividió la modernización y ampliación del camino rural Escárcega-Chetumal KM 186-Nuevo Caanán, en la localidad de Nuevo Becar, del municipio de Othón P. Blanco.

Con una inversión de poco más de 139 millones de pesos, la obra consistía en la ampliación de un tramo de 29 kilómetros, y fue dividido en tres partes, por lo que se lanzaron tres licitaciones.

La primera licitación, con número 52010001- 001-12, fue asignada a la empresa IVCA Construcciones que presentó un presupuesto de 62 millones 3 mil 518.47 pesos para la construcción y ampliación del tramo del kilómetro 55+000 al kilómetro 0+000, subtramo del kilómetro 38+000 al kilómetro 26+000 de la referida carretera.

En esta licitación participaron otras 16 empresas, incluyendo GD Rumega, cuyas propuestas fueron desechadas.

La segunda licitación, con número 52010001- 002-12, fue asignada a la empresa Romsega Diseño y Construcción que presentó un presupuesto de 39 millones 411 mil 197.84 pesos para la construcción y ampliación del tramo del kilómetro 55+000 al kilómetro 0+000, subtramo del kilómetro 46+000 al kilómetro 38+000 de la misma carretera en cuestión. En esta licitación participaron otras 15 empresas, incluyendo GD Rumega, cuyas propuestas fueron desechadas.

La tercera licitación, con número 52010001-003- 12, fue asignada a Rumega, que presentó un presupuesto de 37 millones 810 mil 137.48 pesos para la

construcción y ampliación del tramo del kilómetro 55+000 al kilómetro 0+000, subtramo del kilómetro 55+000 al kilómetro 46+000 de la referida carretera.

Nuevamente aquí participaron poco más de una decena de empresas cuyas propuestas fueron desechadas.

En estas tres licitaciones, el funcionario responsable de firmar las actas de fallo fue la arquitecta Viola María Cardín Ruiz, directora de Estudios y Proyectos de la Secretaría de Infraestructura y Transporte.

Las licitaciones aparentemente se realizaron conforme a la ley y según las actas, la empresa había recibido con varias semanas de anticipación la información necesaria para participar con ventaja.

Aunque GD Rumega sólo ganó una licitación de las tres que estuvieron en juego, en realidad la información que le fue entregada fue aprovechada para posicionar también a la empresa IVCA Construcciones, que ganó la primera licitación y la del mayor monto, porque esta empresa pertenece a un personaje ligado a la política que es, al mismo tiempo, socio de GD Rumega, es decir, el premio se quedó “en casa” como se pretendió desde un principio.

Sobre la empresa Romsega Diseño y Construcción, que ganó la segunda licitación, se investiga si tiene nexo con GD Rumega, y no se descarta que haya ganado la licitación de manera ilegítima.

Hotel de lujo

Hace casi seis años Borge inauguró un hotel de lujo que opera una marca internacional y que construyó el Consorcio Intra, de su compadre, Francisco Ruiz Anitúa y los hermanos Ruiz Anitúa son propietarios de las franquicias internacionales que se han expandido sin reservas por Quintana Roo, Yucatán, Campeche y Tabasco, resaltan las autoridades.

Aunque no se le considera socio, parte importante de este grupo es el tabasqueño Germán Garduza Linares, quien actúa como operador y le responde directamente a Edgar Méndez. En la campaña de Borge, Garduza Linares colaboró como asesor de Control de Gastos de Campaña, se dijo.

Según la información recibida, Garduza Linares tuvo la labor de hacer contacto con el empleado de Sintra, así como de monitorear y estar pendiente del proceso de la asignación de las obras.

Vínculos con la mafia

Después de que un juez federal en Texas liberó una orden de aprehensión contra Oscar Gómez Guerra, el mundo se complicó para el ex gobernador de Tamaulipas, Eugenio Hernández, el mismo a quien la PGR y la CNBV acusaron en 2012 de “enriquecimiento ilícito” y “lavado de dinero” por más de 430 Millones de dólares. Pero lo relevante es que en Cancún se le aseguraron seis apartamentos en Torres Emerald, además de otros dos en Puerto Cancún.

En Solidaridad, le fueron aseguradas dos propiedades en el fraccionamiento Marea Azul, mientras que en Isla Mujeres se le habría asegurado otro predio en un complejo naviero.

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