Paula González, un negro episodio de injusticia por consigna

La chetumaleña Paula González Cetina ha sido víctima del zarpazo justiciero más fallido en el gobierno de Carlos Joaquín González, en su amplia ofensiva contra la gangrena de la corrupción que invadió órganos y tejidos del gobierno de su antecesor: el priista cozumeleño Roberto Borge Angulo, preso en el Centro de Rehabilitación Psicosocial del estado de Morelos desde el cinco de enero de 2018.

Dos mujeres funcionarias de la CAPA –Paula González y Ana Alicia Rivera Galera– probaron en el gobierno de Carlos Joaquín el rigor de la cárcel en el Cereso de Chetumal, por incompetencia o consigna de la Fiscalía del Estado y del Tribunal Superior de Justicia, cuyos altos mandos se han cuadrado ante Juan Pablo Guillermo Molina, Secretario de Finanzas y Planeación (Sefiplan) en la recta final del terrible mandato de Beto Borge y hombre clave para llegar al fondo del acto de corrupción con los millones de Aguakan extraviados en el período borgista.

La justicia en una esfera independiente le dio la razón a la mujer que estuvo al frente de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado (CAPA) cuando ocurrió la pestilente operación para prolongar y ampliar el regalo del negociazo del agua en el norte turístico –Cancún, Isla Mujeres, Puerto Morelos y Playa del Carmen–, a cambio de mil 55 millones de pesos depositados por los amos de Aguakán a las cuentas de la CAPA, para ser transferidos con la velocidad de un click a la gran bolsa de la Secretaría de Finanzas y Planeación (Sefiplan), cuyo titular era el intocable cozumeleño Juan Pablo Guillermo Molina.

Al darle la razón a Paula vía amparo, el Tercer Tribunal Colegiado del Vigésimo Séptimo Circuito propina un escandaloso coscorrón a la Fiscalía del Estado y al Tribunal Superior de Justicia, cuya Cuarta Sala Especializada en Materia Penal Oral le ordena reclasificar el delito de peculado que mantiene a la exfuncionaria privada de la libertad en su domicilio.

“Se desmorona acusación por peculado contra borgista”, tituló Luces del Siglo en su edición de este jueves. En la primicia del reportero Marco Antonio Barrera se precisa que “en la resolución de amparo directo promovida por Paula González los magistrados por unanimidad resolvieron que si bien la acusada ordenó la transferencia de más de mil millones de pesos de una cuenta bancaria de la CAPA hacia la cuenta de la Sefiplan”, la operación no la hizo para beneficiarse a título personal o a favor de un tercero.

El billetote fue retransferido a las arcas estatales, por lo que es insostenible y hasta absurda la acusación de peculado. En todo caso la justicia tuvo que orientar sus baterías contra el protegido Juan Pablo Guillermo Molina, cuya relajada libertad demuestra que la justicia es políticamente selectiva.

La Fiscalía General del Estado anunció entonces en plan triunfal que un Juez de sentencia impuso una condena de tres años con 11 meses de prisión a Paula González y la cumplirá en arresto domiciliario. Ese 21 de febrero de 2019 se precisó que por reparación del daño la exfuncionaria tendrá que pagar esos mil 55 millones por el desvío que le atribuyeron absurdamente. Además, para la conmutación de la pena tendrá que pagar 28 mil 441 pesos y hacer trabajos comunitarios fuera de su horario laboral.

La injusticia mancha al Fiscal forastero Óscar Montes de Oca Rosales, quien rindió protesta el 12 de diciembre de 2018 relevando al decepcionante Miguel Ángel Pech Cen. También enloda al chetumaleño Antonio León Ruiz, designado Magistrado Presidente del Tribunal Superior de Justicia para el período 2017-2022.

Según la nota de Joana Maldonado en La Jornada Maya, León Ruiz prometió el ocho de agosto de 2017 que “habrá una mejora en el Poder Judicial y en la impartición de justicia. Vamos a redoblar esfuerzos; no voy a traicionar esa confianza”.

Menos mal, porque podemos estar mucho peor.

Dominada por la emoción, Paula González publicó ayer en Face:

“Hoy, en un #DíaNaranja de la No Violencia en Contra de la Mujer, quiero compartirles que después de un poco más de 2 años de una batalla legal, de vivir episodios que no le deseo a persona alguna ( días y noches en prisión, arraigo domiciliario, desgastes físicos, emocionales y económicos, traumas en el entorno familiar y un sin fin de cosas que trae consigo el enfrentar un proceso de esta naturaleza), por fin la justicia me ha dado la razón a través del amparo y protección que me concede el Tercer Tribunal Colegiado del Vigésimo Séptimo Circuito, al resolver que no se configura el delito de Peculado por el cual fui juzgada y sentenciada en 2019 e instruye a que se deje insubsistente la sentencia que reclamé por vía del Amparo.

Doy gracias a Dios por darme la fortaleza necesaria, hasta en los momentos más oscuros sentí su presencia. Gracias Baldomero Mendoza por aceptar mi defensa y ser además de mi abogado un gran amigo.

A mis amig@s más cercanos Gracias por estar, Gracias a quienes me visitaron, quienes se atrevieron a pasar esos filtros tan rigurosos y hasta indignantes para poder verme y hacerme saber que contaba con Ustedes!

Pido porque esta historia no vuelva a repetirse, que ninguna otra mujer u hombre pase de manera absurda e injustificada por lo que yo pasé! Por que los derechos humanos en su totalidad incluyendo la aplicación de perspectiva de género sea una realidad en la impartición de justicia y no solo queden en el discurso”.

 Ana Alicia Galera, otra víctima de la injusticia

Ana Alicia Rivera Galera fue otra víctima de esta bala perdida de la Fiscalía y del Tribunal Superior de Justicia, al ser detenida el 28 de noviembre de 2017 acusada de peculado por el mismo expediente de Aguakan. Permaneció en el Cereso de Chetumal y en abril de 2018 le fue concedido el arraigo domiciliario, hasta que el Tribunal Colegiado de Distrito ordenó su liberación el pasado 17 de febrero de 2020, vía amparo que le concedió la revocación de su vinculación a proceso.

El fallido proceso le correspondió al Fiscal Miguel Angel Pech y sorprendió en sus primeras semanas al Magistrado Presidente Antonio León Ruiz, quien el 30 de agosto de 2017 relevó al corruptísimo cozumeleño Fidel Villanueva Rivero, a salvo por el manto protector de su sucesor Antonio León, quien no es como lo pintan.

¿Quién les devolverá el tiempo perdido a Paula y a Ana Alicia? Imperdonable.

un comentario

  1. NO SON LIBRES DE CULPA, PORQUE COMO FUNCIONARIAS APROBARON COSAS CHUECAS DE ROBERTO BORGE, LO QUE NUNCA SE IMAGINARON ES QUE PERDERÍA EL PRI Y TODO EL GOBIERNO SE FUE A INVESTIGACIÓN.
    CLARO QUE ES DIFICIL DECIR QUE NO A UNA ORDEN DEL GOBERNADOR, PERO AHÍ ESTAN NUESTROS VALORES Y HONESTIDAD COMO FUNCIONARIOS PARA ACTUAR.

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