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El político chetumaleño, de potentado a mendigo

Nuestra capital inauguró la silla mayor en 1975 con la aplastante victoria de Don Jesús Martínez Ross, solitario en aquella campaña de trámite. Venció con el relevo cumbre entre chetumaleños ocurrido en 1999, cuando Mario Villanueva Madrid descarrilló a su comadre chetumaleña Addy Joaquín Coldwell para impulsar a Joaquín Hendricks Díaz como candidato sacado del sombrero de mago.

El chetumaleño se hartó de acumular posiciones locales y federales con sus hombres enviados a gobernar Cancún –Carlos Cardin Pérez, el último en 1993–, teniendo a sus pies la alcaldía capitalina de Othón P. Blanco, hoy convertida en piltrafa de carnicería pueblerina.

Pero algo pasó con el chetumaleño competitivo de aquellos tiempos tricolores, numeroso en todas las líneas y acostumbrado al disfrute de posiciones políticas y burocráticas repartidas por su gobernador, un Júpiter caribeño que obsequiaba a placer las monedas del tesoro inagotable: plazas para hijos de compadres, patentes, placas de taxi, terrenos, aviadurías.

Atribuyen a Joaquín Hendricks este trágico viraje para el chetumaleño porque cortó las alas a su compadre Eduardo Ovando Martínez, quien como senador había organizado sus “redes amigas” para capturar la candidatura que Hendricks tenía reservada para el diputado federal Víctor Alcérreca Sánchez. Pero la amenaza provoca insomnios de Juan Ignacio “Chacho” García Zalvidea obligó a Hendricks a desplazar a Alcérreca para inclinarse por el joven cozumeleño Félix González Canto.

Para el relevo de González Canto el único gallo chetumaleño era Eduardo Espinosa Abuxapqui, quien competía contra los diputados federales Carlos Joaquín González y Roberto Borge Angulo, cuya carrera al vapor –diseñada por Félix– lo encumbró como candidato estelar en 2010, sin estar preparado política y psicológicamente para esa tarea que reclama destrezas que no se asimilan en cursos por correspondencia.

Beto Borge despreció a Chetumal y no sorprendió que desplazara a sus contadas figuras en la batalla por la silla que dejaría vacante en 2016, porque quedaron dos finalistas: José Luis “Chanito” Toledo Medina –apoyado por Beto– y Mauricio Góngora Escalante, impulsado por su antecesor Félix González Canto.

Recuerden a dos chetumaleños que participaron en el proceso interno pero con raquíticas posibilidades: Abuxapqui y Cora Amalia Castilla Madrid.

Carlos Joaquín ganaría la elección, derrotando a Mauricio Góngora. Su triunfo fue la primera catástrofe para un priismo que fue humillado, con su último gobernador en la cárcel y con un puñado de colaboradores que han conocido y conocieron la prisión.

 

Candy Ayuso da la bienvenida a Leslie Hendricks en el OMPRI

La exdiputada local Leslie Hendricks Rubio –hija del ex gobernador chetumaleño Joaquín Hendricks Díaz– queda al frente del Organismo Nacional de Mujeres Priistas (OMPRI), capítulo Quintana Roo. El anuncio lo hizo su dirigente estatal, Candy Ayuso Achach.

Leslie releva a la diputada chetumaleña Judith Rodríguez Villanueva, a quien Candy Ayuso agradeció su labor realizada en beneficio de las mujeres priistas del estado. “Es claro que ser responsable del OMPRI Quintana Roo significa responsabilidad y entrega, porque gracias al PRI hoy las mujeres tenemos más oportunidades”.

Candy Ayuso dijo que Leslie Hendricks “es una mujer de compromiso, trabajadora incansable y que con seguridad sabrá ejercer un liderazgo que apoye que nuestras causas estén atendidas desde los gobiernos estatal, municipal y, por supuesto, federal, y para que las mujeres podamos participar cada vez más en política, como nos corresponde”.

5 comentarios

  1. Tanto que robaron..ninguno quiere a Chetumal…ni autobuses urbanos tenemos…pero en sus discursos hasta lloran cuando hablan de Quintana Roo y si capital..el RIP…ellos mismos con sus robaderas cavaron su tumba,ellos,ya ricos,esto no les quita el sueño..ahora se dicen empresarios….

  2. la modernidad pasó, fue eso. otras ciudades del estado empezaron a crecer, a ser más modernas y chetumal se quedó en el pasado, en el pueblo caribeño donde no pasaba nada. el problema es que la mentalidad sigue de esa epoca pero los problemas que ya tiene la ciudad son modernos y le está pegando muy fuerte, tanto en lo económico, seguridad pública, social etc.

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