Principales

Q Roo, un mellizo entregado al PRI

Pena Capital

Javier Chávez
Novedades Chetumal
.

Mellizo de Quintana Roo, el estado de Baja California Sur ya ha probado la miel y la hiel de la alternancia, con cuatro gobernadores del PRI en su primera etapa –de 1975 a 1999– y mandatarios perredistas y panistas que desde entonces han bloqueado el paso al Tricolor. Quintana Roo ha tenido otro comportamiento, con siete gobernadores emanados del PRI y el octavo que viene en camino.

El PRI no es un partido invencible, aunque la oposición crea lo contrario y sea dominada por el fatalismo. De hecho, el PRD puso en jaque al Tricolor en los comicios de 1999 y 2005, lanzando como candidatos a la gubernatura a Gastón Alegre López y Juan Ignacio “Chacho” García Zalvidea, cuya postulación obligó al gobernador Joaquín Hendricks a recular en su intención de postular a Víctor Alcérreca Sánchez, inclinándose por Félix González Canto.

Desde 1994 un candidato presidencial priista no gana en Quintana Roo, y el último en hacerlo fue Ernesto Zedillo Ponce de León. En 2000 triunfó el panista Vicente Fox, y Andrés Manuel López Obrador en 2006 y 2012.

Nuestra oposición es mantequilla pura al enfrentar a los cuchillos de obsidiana del Tricolor. Sus dirigentes son mediocres y nada confiables, y su caminito desemboca en la captura de una diputación plurinominal a nivel local, encabezando la lista de privilegiados.

El PAN rumbo a 2016 no tiene una figura temible para el PRI, capaz de obligarlo a rectificar como hizo Hendricks con Víctor Alcérreca en 2004. El PRD está en las mismas condiciones, y Morena depende por completo de lo que pueda aportar su líder religioso López Obrador.

La lógica indica que el PRI conservará la gubernatura en 2016, ya que sus cartas ganan terreno y se posicionan por todos los medios, de tal forma que se habla a menudo de Mauricio Góngora, José Luis Toledo Medina, Raymundo King, Eduardo Espinosa Abuxapqui, Paul Carrillo de Cáceres, Gabriel Mendicuti Loría y Carlos Joaquín González, mientras Morena tiene como principal carta al ex priista José Luis Pech Várguez, atacado por un enjambre de africanizados Morenos que lo considera un infiltrado que debe ser desenmascarado.

Chetumal – capital del estado– es territorio priista, y cuando PAN y PRD compiten saben de antemano que sus posibilidades de triunfo son nulas en el municipio capitalino de Othón P. Blanco, lo que alienta un círculo electoral vicioso, ya que las cúpulas de la oposición no se lanzan a fondo porque el PRI siempre gana, y el Tricolor siempre se sale con la suya porque PAN y PRD no van con todo a las batallas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba