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¿Revanchismo policíaco en Altos de Sevilla?

Juan Juárez Mauss

Cuatro meses han pasado del penoso evento en donde pobladores de Altos de Sevilla corrieron a los cuerpos policiales del estado y del Ayuntamiento de Bacalar por haber dado muerte al anciano Lázaro Pech Cupul, y hasta ahora no se restablece la presencia de los elementos del orden en la comunidad.

Como mudo testigo de los hechos de aquella noche del pasado 7 de septiembre, aun continúan en el abandono la caseta policial, con los daños en los cristales de sus ventanas y piedras en su interior. La salida abrupta de los gendarmes es evidente, pues uno de los focos se mantiene prendido al interior del inmueble y no se puede apagar,  ya que las llaves de  la puerta se la llevaron los policías.

De los responsables del disparo en la cabeza a don Lázaro Pech, nada se sabe, solo rumores de que están detenidos pero ninguna autoridad los presentó para conocer su estatus jurídico. Y peor aún, la esposa del sexagenario paga las consecuencias al perder el único familiar que le proporcionaba un poco de seguridad económica y moral.

En el mes de Diciembre del 2015  el  comisariado ejidal de la comunidad de Altos de Sevilla, José Patricio Pech Poot, reveló que  delegados de las poblaciones de San Román, Rio Escondido, Huatusco,  Isidro Favela, Payo Obispo, David Gustavo, Cedralito, Tierras Negras, la Esperanza, Paraíso, Reforma y Blanca Flor,  firmaron una petición e hicieron  llegar a las autoridades del Ayuntamiento bacalarense para que los ocho elementos de la policía Estatal Preventiva y la Municipal regresaran, petición que hasta ahora no ha sido escuchada.

Mientras tanto en estas poblaciones  los robos  han aumentado de manera considerable ante la falta de la presencia policial. El mismo  comisariado  de Altos de Sevilla mencionó que desde la partida de los elementos policiales el índice de robos de ganado, casa habitación y otras modalidades ha aumentado en la región, lo que antes no ocurría con tanta frecuencia cuando estaban los policías.

La pregunta sería, ¿si la autoridad ya tiene un documento en donde los pobladores autorizan su regreso, porque el estado, o el ayuntamiento local no envían a sus elementos del orden?,  ¿o acaso los oídos sordos es un revanchismo de las autoridades para que paguen por manifestar su sed de justicia? El tiempo no los dirá.

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