Suertudo burócrata exprime al Idaipqroo

Chetumal, 11 febrero
Especial

En el jacuzzi caribeño de la más descarada ociosidad, José Orlando Espinosa Rodríguez –comisionado presidente del Instituto de Acceso a la Información y Protección de Datos Personales de Quintana Roo (Idaipqroo)– dejó las riendas de la prescindible dependencia en su director administrativo: Randy Salvador Bastarrechea de León, quien ha impuesto un estilo de capataz caribeño y es el Rey León en los dominios del bulevar Bahía.

Según testimonios de empleados que solicitaron el anonimato, Bastarrachea de León explota a placer su cercanía con el titular del Idaipqroo para servirse del instituto, inventándose comisiones y viajes para viaticar sin restricciones; viaja con frecuencia a Cancún y se hospeda en hoteles de lujo, pasando la factura al Idaipqroo sin que pueda justificar estas escapadas de placer.

Tales excesos son intolerables para los empleados del Idaipqroo, ya que este mando tan déspota satisface sus caprichos y se cubre las espaldas colocando a elementos de su absoluta confianza –incluyendo a sus consentidas– en la institución más ociosa del planeta que ha sido abandonada por José Orlando Espinosa Rodríguez.

Apenas tuvo en sus manos el suculento filete de la coordinación administrativa –revelan incluso ex empleados que no soportaron la presión–, Bastarrechea de León comenzó a hacer de las suyas, negando al personal lo básico para el desempeño de sus funciones; muchos no tuvieron más opción que llevar al trabajo sus lap tops, adquiriendo incluso material de oficina de su propios bolsillos.

Bastarrachea de León tiene sus consentidas, alimentando el resentimiento entre el personal maltratado. Ha beneficiado con descaro a un grupo de empleadas intocables. Según testimonios, para consentir a una de estas jovencitas el director administrativo le mandó construir un privado. Vaya exceso.

Randy Salvador Bastarrechea se ha hinchado de poder, con el salvoconducto de su relación tan amigable con el comisionado presidente de un Instituto sin la menor utilidad y cuya permanencia en el organigrama gubernamental es una mentada de madre para dependencias donde hacen enormes sacrificios con raquíticos presupuestos.

El principal responsable es José Orlando Espinosa Rodríguez, quien ha concentrado todo el poder en su coordinador administrativo para disfrutar de un todo incluido en esa posición dorada, sin tener la oportunidad de extrañar su cargo de Secretario Privado del gobernador Félix González Canto, quien le obsequió esa posición de ensueño que ha sido respetada en el gobierno de Carlos Joaquín González, un caso excepcional.

Los empleados aseguran que Bastarrachea de León presume su bastón de mando que le permite incorporar y patear a quien le plazca, situación que tolera o quizá ignore el titular del Idaipqroo por su total abandono de funciones.

Las broncas administrativas comienzan a fluir porque es complicadísimo localizar a Bastarrachea de León en su madriguera laboral. Entre los malos efectos previsibles –del ramo administrativo– figura el atraso en los pagos a proveedores de servicios porque el señor es inaccesible para el común de los mortales. De ese tamaño la soberbia del hombre de todas las confianzas de Don Orlando Espinosa.

De este caos ha sacado raja Juan Francisco Domínguez Galera –titular de la Unidad de Transparencia–, quien aprovecha de su amistad con Bastarrechea de León para aprovechar las prolongadas horas muertas en el Idaipqroo dando clases de basquetbol en Cumbres.

Las anomalías y excesos se acumulan en un Instituto fallido y vividor de la transparencia, donde los empleados permanecen bajo la bota de Randy Salvador Bastarrechea de León, el verdadero patrón de un Idaipqroo inservible que dormita en una residencia del bulevar Bahía.

2 comentarios

  1. esto no es nuevo, randy ha acompañado a orlando desde hace mas de 10 años, era su asistente personal en palacio , en el tribunal y ahora en transparencia, solo se han dedicado ambos a viaticar, a gastar dinero del presupuesto y a no presentar resultados en sus encomiendas

  2. Todos tenemos miedo en el instituto, el coordinador y su consentida Daniela son los que manejan a su antojo el IDAIPQROO son los únicos que se salen beneficiados. Cuando su consentida se fastidia de su área asignada; ella simplemente pide su cambio y en ese momento se lo realizan. Ojala las autoridades tomen cartas en el asunto porque ya estamos hartos de malos tratos.

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