En tiempos de pandemia: de la generosidad al egoísmo y de la inteligencia a la estupidez

Rubén Vizcaíno A.

Cumplo ya tres semanas de confinamiento voluntario, de quedarme en casa. He adoptado la técnica de evitar, en lo posible, el despiadado bombardeo informativo sobre el COVID-19. Veo muy poco la televisión, huyo de la toxicidad de las redes sociales y dedico, cuando mucho, media hora a revisar noticias de medios creíbles.

Aun así, es inevitable enterarse de las aberraciones de nuestro presidente de la república: el saludo a la mamá del “Chapo”, con olor a sumisión o complicidad, cuando menos, y el “papelón” de Rocío Nahle en la OPEP, por mencionar solo dos, sin dejar de lado su convicción grosera de que la pandemia le cae a la 4T “como anillo al dedo”.

Me conmueve la generosidad sin límites de la señora que sale en su triciclo a repartir comida a los más desprotegidos, compartiendo lo que necesita, esencia de altruismo. Me indigna la mezquindad de quienes intentan criticar el reparto de despensas y otros apoyos por parte del gobierno estatal. Me queda claro que no saben lo que es salir a la calle a buscar qué llevar a casa para que coma la familia.

Me frustran los reclamos fundados de doctores y enfermeras que, sin abandonar su apostolado, piden los insumos y equipos necesarios para afrontar la tragedia, que, por desgracia, apenas empieza. Me alienta la iniciativa de grupos altruistas y personajes individuales que se esmeran en aportar elementos indispensables para apoyar a los trabajadores de la salud.

Me complace comprobar que tenía y tengo razón al sostener que podemos prescindir, sin problema alguno, de la mayoría de los políticos. Cuando menos yo, no extraño, para nada, a los integrantes del ayuntamiento, salvo a los empleados de recoja de basura y lamento que cumplan su labor sin el equipo y utensilios indispensables.

Ni que decir de los apóstoles de todos los partidos políticos y los legisladores locales y federales. Ni a los funcionarios de organismos autónomos, delegados federales –en caso de que los haya– y la fauna que los acompaña.

Compruebo con estupor la reiterada torpeza y arbitrariedad de Capella, y me entero de que a la delincuencia no la frena ni la pandemia. Entiendo la máxima del periodismo que establece que a la gente le importa más “el muerto de la esquina” que cien mil muertos en Vietnam. Y por lo mismo me afrenta y duele el creciente número de homicidios en esta ciudad de Chetumal.

Tiempos difíciles, duros, complicados los que nos toca vivir en esta encrucijada del COVID-19.  Ante la imposibilidad de ayudar, nos queda la posibilidad de no estorbar, de no fomentar el aumento de contagios, de hacer a un lado egoísmos inútiles y valemadrismos peligrosos. Para algunos resulta odioso lo que debiera ser precioso: tener tiempo para la valoración y el reencuentro familiar.

Quedarse en casa no es una condena oficial, ni una imposición grosera. No, es, por el contrario, la UNICA medida PROBADA para frenar el contagio y con ello la proliferación de casos, que pudieran –incluso– ser mortales. Hay que ser generosos con quienes más queremos y con nosotros mismos. Evitar, en la medida de lo posible salir de casa y en caso de tener que hacerlo extremar precauciones es la forma de lograrlo. ¡hagámoslo, carajo!

7 comentarios

  1. se contradice el gobernador, ya que están yendo trabajadores a laborar por actividades de gobierno no siendo actividades indispensables de acuerdo a su escrito de difusion poniendo en riesgo la salud de madres y trabajadores y mas que vamos a entrar en FASE 3 a quien le hacemos caso?

  2. Aunque usted no lo crea Sr. Rubén le he escuchado y visto por los diferentes lugares por donde ha estado siguiendo el programa por alguna red social, radio o tv.
    El tema es que en muchas ocasiones no estaba de acuerdo en la forma como planteaba los hechos o situaciones de diversos temas que le ha tocado comentar.
    Pero bueno no se si le interese pues al final de cuentas es solo una opinión, pero en esta participación estoy totalmente de acuerdo con su narrativa de hechos que se han estado suscitando en nuestro Municipio, Estado y País. Saludos

  3. Admiro tu convicción para hacer caso a las medidas PROBADAS para frenar el contagio, comparto el DESEO de que todos lo hagamos, ANHELO poder volver a abrazar a mis papás una vez que esto pase y CONFIRMO que tengo el mejor ejemplo en mi padre

  4. que bueno que usted esta colaborando con los controles que el gobierno federal dicta a travez del doctor lopez gatell…eso es bueno…
    lastima que, del gobierno federal, usted solo ve lo que a su consideracion es negativo.
    bueno…sus ideales totales son netamente prianistas y eso tambien se respeta….
    le saludo con respeto y…
    vaya a cargar gasolina…está barata….

  5. Estimado Vizcaíno, si es tanto su «preocupación» por la gente necesitada, no sea incoherente ya que tiene ud. demandas por mal trato y mala paga a sus trabajadoeres, y se ha confabulado con las autoridades para retrasar el veredicto que no le fue nada a su favor, y espero y pronto pague. y ayude a la gente que ya le cumplio un servicio.

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