|
Casinos en Chetumal, una mala apuesta
El colmo del absurdo: los casinos se han ido hasta la cocina, ya que su publicidad ha sido colocada a unos pasos del Ayuntamiento capitalino
La capital del estado puede adquirir la categoría de conejillo de Indias con el manoseado tema de los casinos de la zona libre de Belice, ya que estos negocios han inundado con su publicidad llamativa a Chetumal sin que alguna autoridad – el Ayuntamiento capitalino, en primera instancia – insinúe una brizna de condicionante.
Y mientras se anuncian ofensivas institucionales para combatir la ludopatía que ha convertido en piltrafas a decenas de hombres y mujeres del sur del estado, al perder su patrimonio en un dos por tres y lanzando por la borda su estabilidad familiar, estos negocios dominan en el escenario como si se tratara de candidatos con sus campañas a tambor batiente.
Presentes con su publicidad en cualquier punto de nuestra ciudad –en el camellón ubicado frente a la Universidad de Quintana Roo, por ejemplo –, mantienen un insultante predominio por encima de instituciones que deben destacar con su valioso mensaje, como el sector salud, educación, turismo, seguridad pública y la Comisión Estatal de Derechos Humanos.
No me escandaliza el hecho de que haya casinos al alcance de la mano, ya que son una afición interesante porque permite convivir con amigos y familiares, escapando ocasionalmente de la rutina. Pero el fenómeno es digno de análisis y preocupación cuando hay casos documentados de chetumaleñas y chetumaleños que han perdido hasta la ropa interior, haciendo añicos su presente.
De esta manera, un negocio que no debe ser satanizado en primera instancia, como el de los casinos, se convierte en una amenaza cumplida para un sector vulnerable de nuestra sociedad que para colmo es bombardeado con esa publicidad a cualquier hora y lugar.
Pero si hacemos una evaluación global de todos los chetumaleños que entregan su dinero en los casinos de la zona libre de Belice, son escandalosas las montañas de dinero que se fugan, debilitando paso a paso la economía de la capital del estado donde las casas de empeño están a cada paso, incluso a la entrada de la ciudad.
Vuelan las quincenas en Belice y Chetumal
Y la fuga de dinero del chetumaleño se da en todos los frentes, incluyendo tiendas departamentales como Liverpool y cadenas de autoservicio como Sams, Walmart, Chedraui, Aurrerá, Suburbia y Soriana, está última recién inaugurada. Incluso, algunas tiendas de esta categoría cuentan hasta con tarjeta de crédito.
Claro que es positivo que la capital del estado cuente con estas opciones, pero entre casinos y sucursales reconocidas las quincenas del chetumaleño prácticamente se esfuman, sin que se creen las mínimas condiciones para el fortalecimiento de opciones comerciales genuinamente quintanarroenses, como ocurre por ejemplo en Yucatán. |
Comentarios
Suscripción de noticias RSS para comentarios de esta entrada.