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De burócratas a Consejeros
La ciudadanización del Instituto Electoral de Quintana Roo (IEQROO) ha sido herida de muerte con el ascenso de tres Consejeros Electorales, dos de ellos emanados de la burocracia y todos impulsados por el PRI y el PRD a espaldas de la ciudadanía, como si se tratase de una partida de dominó entre el humo de cigarrillos de diputados que integran la Diputación Permanente en el Congreso local.
No es la primera vez que esto ocurre, ya que en el anterior proceso de elección el diputado federal panista Gustavo Ortega Joaquín sembró como Consejero a Rafael Guzmán Acosta, quien había sido su director jurídico en el Ayuntamiento de Cozumel.
La Diputación Permanente con su puñado de diputados no tiene el menor gramo de representatividad social, y pese a ello ha tomado decisiones que atentan contra una ciudadanización que es casi letra muerta en el IEQROO.
Y es que el cargo de Consejero no tiene a estas alturas el menor vínculo con la sociedad, ya que ha sido convertido a zancadas en una atractiva posición burocrática cuyos beneficiados tan sólo deben rendir cuentas de sus actos a los partidos que los respaldaron exitosamente.
José Alberto Muñoz Escalante, quien se desempeñaba hasta hoy como director de la Unidad de Transparencia y Acceso a la Información Pública del Estado (UTAIPPE), no tiene en su hoja de servicios una solitaria acción a favor de la transparencia, siendo en cambio un celoso guardián de la información en todas sus variantes.
Por su parte, Vicente Aguilar Rojas era director de Notarías de la Secretaría de Gobierno, y entraríamos en el territorio de los sueños si apostáramos por su conversión a la autonomía y objetividad en la toma de decisiones.
De Francisco José Escoffie Romero no tengo mayor antecedente, salvo que es un abogado de Cancún propuesto por el PRD, partido que en esta ocasión fue beneficiado con su Consejero particular.
El sueldo neto de un Consejero del IEQROO oscila entre los 58 mil 768 y los 65 mil 872 pesos al mes, sin incluir viáticos y todo tipo de prestaciones y apoyos bajo el agua, lo que convierte a esa posición en algo tan codiciado donde representar los intereses de la sociedad es simple paja para el discurso de ocasión.
De entrada, el Congreso del Estado debe impulsar una reforma para disminuir de siete a cinco Consejeros, o dejarlos en este número en procesos no electorales, cuando la carga de trabajo se concentra ocasionalmente en una o dos comisiones.
Posteriormente se debe optar por métodos más abiertos de elección de Consejeros, involucrando a institutos de educación superior y agrupaciones civiles representativas, desechando así la nebulosa participación de membretes huecos como el PT, Verde Ecologista y demás engendros de nuestro sistema partidista.
Carlos Gutiérrez, candidato
El profesor Carlos Gutiérrez García ha renunciado a la delegación del ISSSTE y vela armas para inmiscuirse en la refriega electoral como principal carta de Nueva Alianza, el partido de Elba Esther Gordillo.
El ex líder magisterial le pondrá sabor al caldo en caso de que sea candidato al Senado, ya que todos los partidos despreciaron a la capital del estado y pueden llevar la penitencia en ese pecado electoral.
Junto con Florentino Balam Xiu, Carlos Gutiérrez es una de las figuras con mayor potencial, independientemente de su aceptación en el gremio magisterial, prescindible y hasta escollo en la encomienda educativa, pero habitualmente estratégico cuando se trata de ganar elecciones o vestirse de aguafiestas. |
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