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Legislar o calentar la silla
El auto destape del dirigente cetemista Isidro Santamaría Casanova, quien se lanza al ruedo como aspirante a una diputación por el tercer distrito con cabecera en Cancún, presagia pronunciamientos del mismo corte que pueden denigrar el proceso electoral hasta convertirlo en patético espectáculo de carpa, muy distante de la enorme calidad que debe ser el sello distintivo de las mujeres y los hombres que aspiren a representarnos.
Cuesta mucho el proceso electoral –dinero a manos llenas al IFE y partidos políticos – para que cualquier hijo de vecino sin el menor pudor se apunte en esta batalla electoral de la que deben emerger como triunfadores tres senadores –uno de ellos por el principio de primera minoría – y tres diputados federales.
Parece de pesadilla la posibilidad de que Jorge Emilio González Martínez, alias el “Niño Verde”, sea incluido en la fórmula de la coalición PRI-PVEM para el Senado de la República, ya que simplemente no es de Quintana Roo y no tiene el menor vínculo con nuestro estado. Ojalá decidan de último minuto enviarlo como candidato a Yucatán o Tabasco, aunque de todos modos el país sería el gran perdedor.
Los partidos políticos que participan decididos a obtener la victoria como protagonistas –PRI, PAN y PRD – valoran ante todo la necesidad de competir con figuras positivamente reconocibles, sobre todo en demarcaciones donde la batalla será de poder a poder, como el tercer distrito de Cancún.
Pero esa presencia puede servirle al partido tan sólo para imponerse en las urnas, dejando a la sociedad sin un representante de peso en el Congreso de la Unión, ya que se dedican a calentar la silla porque no estaban preparados para jugar en las grandes ligas.
El problema es de origen, y parte de la inmadurez de una sociedad que vota a cambio de tortas, saborines, gorras y playeras, entregándose a ciegas a quien cante y chifle más bonito. Lo peor es que muchos no tienen ni la menor idea de las funciones del diputado federal y el senador, situación que aprovechan los tipos que basan su potencial en la popularidad, ocultando sin esfuerzo sus limitaciones políticas en la batalla electoral.
Sin exagerar, temo que al menos el 80 por ciento de los quintanarroenses no está en condiciones de emitir un voto razonado, haciendo a un lado el carisma del candidato para evaluar sus capacidades y flancos débiles.
Los consejeros del Instituto Electoral de Quintana Roo –por cierto, cuentan con un asesor o asesora que hacen de todo, menos asesorar con efectividad – y la representación del IFE en el estado deben cerrar filas en tiempos no electorales para rescatar de la inmadurez política a gran parte de la población, incluyendo a universitarios que ignoran lo elemental.
Los partidos políticos también deben hacer su aportación, pero lo más grave en su caso es que ni siquiera cuentan con órganos de divulgación, colgándose del Sistema Quintanarroense de Comunicación Social para difundir su propaganda insoportable.
A nivel de diputaciones federales y senadurías, hay perfiles valiosos de chetumaleños que voy a exponer, deseando que esta lista atice la saludable polémica.
Manuel Valencia Cardín (PRI).- Ha sido dirigente estatal de Convergencia, Presidente de la Gran Comisión del Congreso y Secretario Particular de Félix González Canto y Roberto Borge Angulo. Valencia promovió la construcción de una clínica de especialidades en el sur, propuesta que tarde o temprano debe ser rescatada.
Florentino Balam Xiu (Nueva Alianza).- Ha sido líder magisterial en Quintana Roo, diputado local y Secretario General del PRI en Quintana Roo, en tiempos de Joaquín Hendricks Díaz. Lamentablemente el potencial de Florentino Balam no ha sido aprovechado en el partido de la profesora Elba Esther, donde se ha dado jugada a mediocres como Alexander Zetina Aguiluz y Manuel Tzab Castro.
Mario Rivero Leal (PAN).- Eficaz diputado local del PAN y candidato a la alcaldía capitalina, siendo lamentablemente derrotado por el priista Andrés Ruiz Morcillo, por lo que tuvo que ser regidor. Como candidato, Mario Rivero luchó con determinación en la contienda de febrero de 2008.
Carlos Vázquez Hidalgo (PRD).- Militante del PRD desde 1990, pero nunca ha recibido una oportunidad como candidato pese a haber sido directivo del partido y su representante en diversas instancias. Además, ha elaborado iniciativas de ley en materia electoral.
No pretendo descalificar a nadie, y acepto observaciones sobre algún perfil omitido involuntariamente. Tampoco soy partidario del reparto equitativo de posiciones entre hombres y mujeres, ya que incluso en algunos distritos puede haber listas donde las mujeres desplacen por completo a los hombres. No así en el sur, lamentablemente. |
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