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Pedro Joaquín, Cozumel y Chetumal
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Los ex gobernadores Pedro Joaquín y Mario Villanueva
El quintanarroense Pedro Joaquín Coldwell ha tomado con determinación las riendas del PRI nacional, de cara a la competencia que tiene hasta hoy como claro favorito a Enrique Peña Nieto en la batalla por la Presidencia.
Estamos hablando del nuevo paso que ha dado el político más completo que ha dado nuestro estado, y de la nueva presea dorada que conquista Cozumel, cuyos políticos han avanzado un enorme trecho, quedando a años luz de un puñado de chetumaleños que tienen antecedentes de glorias muy lejanas, a tal grado que el ex gobernador Mario Villanueva ha sido su carta más sobresaliente.
El cozumeleño Pedro Joaquín es el único valor del estado que ha llegado a las grandes ligas, luego de concluir su período como gobernador en 1987: titular del Fonatur, Secretario de Turismo, Secretario General del CEN del PRI, comisionado para la pacificación de Chiapas, embajador en Cuba, Senador por la vía de las urnas.
Incluso, tras la ejecución de Luis Donaldo Colosio en Lomas Taurinas fue propuesto a Carlos Salinas como uno de los emergentes, siendo descartado en mala hora porque el ungido fue Ernesto Zedillo.
No tengo la menor duda de que el primer gobernador cozumeleño de nuestro estado tendrá un desempeño excepcional y entregará muy buenas cuentas al inminente Presidente de la República –a menos que Andrés Manuel López Obrador se fortalezca a zancadas –, con lo que estará garantizada su permanencia en la cúspide de la política, teniendo a la Secretaría de Gobernación como uno de sus puertos probables.
Pero tirando por la borda el futurismo, Pedro Joaquín ha colocado de nuevo a Quintana Roo en la cúspide de la política, y a nivel doméstico reaviva el juego de las comparaciones, ya que la isla de las golondrinas es sede de un nuevo bloque de políticos de actualidad, de la era del blackberry y todas las herramientas tecnológicas por amanecer.
No descarto a señorones como el ingeniero Víctor Alcérreca Sánchez, quien fue titular del Instituto Mexicano del Petróleo (IMP) con Carlos Salinas en la Presidencia, para rematar como el Diputado Federal más brillante que ha sido lanzado desde el sur del estado, aunque su valor electoral era prácticamente nulo.
Joaquín Hendricks es el último gobernante emanado de la capital del estado, pero esta estancia fue incluso rechazada por los chetumaleños porque su estilo fue insípido y se rodeó de elementos que fueron demolidos en las urnas, como Cecilia Loría Marín y Moisés Pacheco Briceño.
Tan rechazada fue la gestión de Hendricks, que al cozumeleño Félix González Canto no le costó trabajo conquistar de inmediato la zona sur del estado, cuyos políticos desde el fin de la era Mario Villanueva agonizan en camas de hospital, soñando con la gubernatura como el anciano que contempla la estrella más cercana. |
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