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Un PAN descuartizado ante Josefina
El PAN perdió su identidad con la asimilación de ex priistas como Gustavo Ortega Joaquín, quien en poco tiempo desplazó a los locales como interlocutor privilegiado ante Los Pinos.
Cuando Josefina Vázquez Mota arribe este miércoles a Quintana Roo contemplará un panismo hecho añicos, consecuencia de la caída libre que ha padecido esa fuerza política que fue cuna de figuras con convicciones –como Miguel Martínez Martínez – y que ahora ha sido parasitada por mediocres sin peso político que con sus acciones han sido los mejores aliados del PRI.
De la fuerza política con blindaje moral el PAN involucionó a instituto cacha oportunistas, como el diputado federal Gustavo Ortega Joaquín –priista en su origen– y la ex diputada perredista chachista Marybel Villegas Canché, sin olvidar que en el pasado proceso electoral de Los Pinos se envió una invitación al diputado federal priista Carlos Joaquín González para que les hiciera el honor de ser su candidato externo a la gubernatura.
El PAN en Quintana Roo, como en todo el país, desperdició casi dos sexenios concentrado en la captura de posiciones burocráticas, permitiendo que yucatecos frívolos y pasionales como Jorge Rio Pérez quedaran al frente de la delegación del IMSS.
Las malas cuentas de los panistas de Quintana Roo y foráneos, combinadas con el desempeño desastroso del PAN en prácticamente todos los niveles, han contribuido a la demolición de esa fuerza política enorme en otro tiempo, cómoda como partido de oposición.
Con excepción de Antonio Rico Lomelí –delegado de la SAGARPA –,el PAN no ha marcado la diferencia o ha quedado lejos de posiciones estratégicas como la SCT, ISSSTE y SEMARNAT, permitiendo en cambio que posiciones como Gobernación sean ocupadas por gente sin perfil, como el eterno perdedor cozumeleño Troy Becerra Palma.
Y la cereza en el pastel la ha colocado su presidente estatal, Sergio Bolio Rosado, quien por su patético desempeño da la impresión de que fue recomendado por la dirigencia estatal del PRI, partido del que aprendieron de inmediato la práctica del “dedazo”.
A parir en el PANAL
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A diferencia de figuras grises pero con suerte, como Alexander Zetina y Manuel Tzab Castro, Florentino Balam Xiu (foto) es garantía de liderazgo, pero le han cerrado las puertas en Nueva Alianza.
El berrinche de la dictadora magisterial Elba Esther Gordillo –propietaria absoluta del Partido Nueva Alianza– que la llevó a romper su alianza con el PRI tiene temblando a la dirigencia local de ese partido, que de la noche a la mañana se les cayó el escenario y ahora, a marchas forzadas, tendrán que maniobrar para poder competir y obtener la votación mínima para seguir colgados del presupuesto público.
Con una estructura imponente que toma fuerza de los cerca de 20 mil trabajadores afiliados a la sección 25 del SNTE, pero con un liderazgo político enano, el PANAL y su dirigente estatal, la desconocida Martha Chan Ramírez, afín al diputado local Manuel Tzab Castro, enfrentan un reto de gran envergadura que nunca contemplaron con anticipación.
Sin cuadros políticos frescos para una elección de esta importancia, al PANAL sólo le quedan tres opciones:
La primera, regresar a la arena electoral a ex líderes con experiencia y conocimiento del juego de la grilla, como Carlos Gutiérrez García, aún delegado del ISSSTE aunque su cabeza pende de un hilo, Florentino Balam Xiu y hasta el gris Alexander Zetina Aguiluz, entre otros, y lanzarlos como candidatos a ver si dan la talla.
La segunda opción sería conseguir candidatos externos, de cierto peso y prestigio en la sociedad que pudieran dar ese aire de frescura que necesita Nueva Alianza, aunque falta ver si se arriesgarían a “quemarse” al contender por este partido.
Por último lanzar, como lo han hecho en pasadas elecciones, a ciudadanos completamente desconocidos al ruedo con el afán de cumplir con el requisito. Obviamente en las tres opciones serán destrozados en las urnas, pero hasta el mínimo punto porcentual puede ser desequilibrante para los que sí son contendientes en una elección.
Para colmo de males, las rupturas al interior del partido son muchas y muy profundas. En la pasada elección de la dirigencia estatal hubo conatos de broncas, molestia de muchos delegados y hasta represiones. La ganadora, Martha Chan Ramírez, según los militantes contrarios, es un títere de Manuel Tzab y Alexander Zetina que operaron para quedarse con el control del partido, sacando de la jugada al actual líder de la sección 25, Emilio Jiménez Ancona.
En represalia, trascendió que Jiménez Ancona se desquitó con algunos maestros cercanos al grupo de Zetina Aguiluz, quitándoles la comisión sindical y reteniéndoles el sueldo por un par de meses.
Por otra parte, el reconocido ex dirigente magisterial Florentino Balam Xiu, quien también buscaba la presidencia del PANAL en el estado, fue sacado de la jugada de mala manera, cuando por trayectoria y conocimiento de la política, era la opción natural para dirigir el partido.
Ahora, ante el sobresalto, el PANAL tendrá que unirse y preparar una estrategia que les permita salir del hoyo, o morir en el intento.
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