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Javier Chávez Ataxca
CHETUMAL, Q Roo, 25 de enero
Lorena Esther Cauich Uicab fue vista por última vez por su esposo y dos de sus hijas el 6 de noviembre de 2010. Desde entonces no hay rastro de la jefa del departamento de informática en la delegación de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), cuyo personal exigió a las autoridades judiciales de Quintana Roo mantener activa la investigación.
El mediodía del sábado 6 de noviembre de 2010, Cauich Uicab se despidió de su esposo, Luis Fernando Cardozo Rosado, quien se fue a trabajar; ella le comentó que antes de las 20 horas pasaría a la Plaza de las Américas en busca de su hija mayor, Kathya, quien iría al cine. Nunca llegó.
A la mañana siguiente, Luis Fernando localizó el auto de su mujer detrás del edificio de la SCT, a seis cuadras de su domicilio. El Volkswagen Golf rojo modelo 1990 tenía las llaves puestas y los vidrios semiabiertos.
La Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) se llevó el vehículo, aparentemente intacto, para realizar peritajes, pero no ha dado a conocer los resultados.
Los compañeros de trabajo de la licenciada en Informática de 45 años de edad mantienen colocada una lona en la fachada del Centro SCT –sobre la avenida de los Insurgentes, la de mayor flujo vehicular en esta ciudad –, y volantes disponibles para los visitantes. En ellos se lee:
“Exigimos justicia. Desaparecida. Los compañeros del Centro SCT exigimos a las autoridades federales y estatales el esclarecimiento de la desaparición de Lorena Esther Cauich Uicab. Sus señas particulares son: tez morena clara, cabello corto y negro, estatura 1.50 promedio, complexión delgada. La última vez que se le vio vestía pantalón de mezclilla, blusa amarilla y tenis”.
Daniel Guarneros Rodríguez, vocero del Centro SCT, describe a la mujer como “muy disciplinada y reservada, entregada por completo a su trabajo. Con nadie bromeaba y estaba muy apegada a su familia, sobre todo a sus dos hijas”.
El 9 de noviembre la Procuraduría de Justicia del Estado empezó la investigación en toda forma, por instrucciones de su titular Francisco Alor Quezada, ex alcalde priista de Cancún que estaba en la recta final de su período, y que a principios de abril de 2011 sería relevado por Gaspar Armando García Torres, quien se había desempeñado como titular de la Comisión Estatal de Derechos Humanos.
Luis Fernando Cardozo, quien es contador en la empresa Bimbo en esta ciudad, dijo que cuando desapareció su esposa fue para él un día de mucha actividad por ser de pago al personal, por lo que retornó por la noche a casa, y luego de bañarse se quedó dormido, hasta que en la madrugada lo desconcertó la ausencia de su esposa.
El domingo a primera hora localizó el vehículo de Lorena Esther, pero cuando la Policía Judicial del Estado inició sus pesquisas lo tuvo como el principal sospechoso, por lo que fue hostigado sin tregua pese a que él presentó la demanda por la desaparición de su mujer.
“Mi mujer dejó todo en la recámara, incluida la tarjeta de la nómina, credencial de elector, su tarjeta de Liverpool, sus alhajas y toda su ropa. Tan sólo se llevó su licencia para conducir y su celular”, dijo Luis Fernando, quien se ha encargado de la educación de las dos hijas de ambos: Kathya Paulina de 18 años y Mayra Fernanda de 14.
“Cuando acudía a la Procuraduría a preguntar por los avances, de inmediato me decían ‘ven pa ca’, e incluso acudían a mi centro de trabajo a interrogarme durante horas como si fuera el sospechoso. Querían que me declarara culpable. Lo peor es que en noviembre de 2010 fueron a mi casa por mis dos hijas para interrogarlas en la Procuraduría, pese a ser menores de edad. Mi cuñada tuvo que acompañarlas”.
El esposo afirma que la Procuraduría de Justicia tiene en su poder videos del área posterior de las instalaciones de la delegación de la SCT, donde él encontró el vehículo de su mujer el domingo a primera hora.
“Aunque esté borroso el video, puede servir para arrojar una luz sobre el asunto”, dijo Luis Fernando, quien especula con la causa de la desaparición de Lorena Esther: “una maldad, algo de su trabajo, una extorsión”.
Por su parte, el director de la Policía Judicial del Estado, Rafael Matos Leal, dijo el 29 de noviembre de 2010 que no tiene un sólo indicio del paradero de Lorena Esther Cahuich Uicab. “Lo extraño del caso es que no ha tenido contacto con nadie, ni amigos, ni familiares”, añadió el jefe policiaco.
La familia de Lorena Esther –originaria de Hopelchén, Campeche, al igual que su esposo – no ha dejado de insistir ante la Procuraduría cuya investigación no reporta el menor avance, por lo que el personal de la SCT no quita el dedo del renglón, exigiendo públicamente que el caso no quede en el olvido y se ponga en claro el paradero de esa mujer que estaba dedicada por completo a su familia y a su trabajo. (Publicado en La Jornada).
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