Nuestro comentario de hoy lo vertimos por el gran cariño y deuda con Quintana Roo, con sus ciudadanos, con los paisanos. También intuimos es la preocupación del Gobernador Beto Borge; él tiene el compromiso de ofrecer una mejor seguridad a nuestra población y depositó su confianza en un elemento castrense.
Desde el lunes por la noche el comentario de Chetumal y Quintana Roo es consecuencia de los balazos que impactaron contra un oficial de la policía estatal Jorge Amir Flota Matos, mismos que le causaron su muerte. Las sospechas por haber recibido los disparos provienen de las escoltas del Secretario de Seguridad Pública y han crecido con sus propias declaraciones.
Nadie de facultades normales y agréguele, un poco de sentido común, entendería las contradicciones e incompatibilidades vertidas para justificar que no fue su escolta quien disparó. Pues no se necesita ser experto en criminalística ni en la logística para la persecución de un probable delincuente, para encontrarle alguna lógica a las declaraciones del titular de Seguridad Publica. Vertiéndole la culpa a otro personaje.
Debieran cuidar los panegiristas del secretario prosiga haciendo declaraciones. La policía estatal tiene reten a la salida de la ciudad como para detener a cualquier vehículo que pretenda salir de la ciudad de Chetumal, e igual en la frontera con Belice. No se justifica la posible fuga de alguna persona en automóvil con rumbo a Belice. A poco usted le cree. Tampoco intentamos la defensa del citado.
La coartada para la excusa, como que se notaba no muy bien armada, o no bien elaborada, algo le faltaba. La disculpa adolecía de veracidad, contundencia y de claridad. Se percibía insuficiente, tergiversada, o de plano la vertían con desconocimiento de los hechos. La mejor medicina es evitar siga haciendo declaraciones.
Es cierto, mucha parte de la ciudadanía quintanarroense nunca valoró la necesidad de la presencia militar en esa Secretaria de Seguridad Pública, ni advirtió que un individuo tan polémico y boquisuelto pudiera ser la solución; además la pérdida de un empleo político para cualquier quintanarroense –que si los hay- con cualidades y conocimiento de la problemática. El principal enemigo es él mismo. Pareciera nadie le ayuda.
Ahora con este problema interno, en esa corporación de la seguridad pública, los mismos policías han expresado su agotamiento y extenuación a continuar tolerando los abusos del personal que acompaña al titular. A un policía también le acompaña su generosa y racional naturaleza de dignidad, e independientemente de corresponder a fuerzas policiales, merecen respeto y reconocimiento por el trabajo que desempeñan; eso, sí debe haber reciprocidad. Los mismos policías ayer decían: cómo ayudar sino no se da esa oportunidad. No se vale que en ese interior se gesten “las ladies de Polanco”, hasta convertirse en “fuego amigo”.
La razón la tienen los policías y la sociedad quintanarroense. Ayer tuve la oportunidad de visitar algunas tienditas o changarros, en la ciudad, para escuchar a los ciudadanos, levantar de viva voz las apreciaciones por la ejecución de un policía; visité a mis compadres, asistí a espacios deportivos donde con cierta frecuencia concurro y las coincidencias son similares. Algunos atrevidos e irreverentes hasta se atrevieron a mencionarlo como el “Mata policías”.
Algunos piden su renuncia, otros desprecian su trabajo, expresaban: no ha mejorado la seguridad en la ciudad ni en la entidad. Han crecido los índices de robos y ejecuciones dicen los mismos parroquianos, a quienes tuvimos la oportunidad de escuchar, otros fueron cautos, no vertieron sus opiniones, aunque con su cabeza asentían las expresiones de sus contiguos.
Apreciamos que estas expresiones policiales y ciudadanas deben llegar a oídos del General Guillermo Galván Galván, quien con su gran sensibilidad y lealtad a la misión de esa Comandancia, reflexionará en torno a la conducta de un militar retirado con funciones de Seguridad pública en Quintana Roo y en breve tendremos otro militar con mejores resultados para los ciudadanos. Realmente es justo y necesario.
Por la noche, después de las diez, llegó la confirmación oficial. Eduardo Sánchez Hernández y Ulises Martínez Jiménez, escoltas del Secretario de Seguridad Pública, Carlos Bibiano Villa Castillo, son los presuntos responsables del homicidio del agente Jorge Amir Flota Matos. Ambos están bajo arresto administrativo, de comprobarse su responsabilidad en el delito, serán consignados por esos cargos. ¡El orden se impuso!
PD.- Agosto, 2011: el PRI obtiene 39% de las preferencias ciudadanas, sigue el PAN con 19% y 14% el PRD. La alianza de 3 partidos de izquierda prácticamente queda a sólo 2 puntos del PAN y el PRI alcanza 40% al sumarle al PVEM. ASÍ VAN…Consulta Mitofsky
PD.- Actúa siempre con acierto. Esto tranquilizará a algunas personas y asombrará al resto. (Mark Twain 1835-1910)
PD.- Las masas humanas más peligrosas son aquellas en cuyas venas ha sido inyectado el veneno del miedo… del miedo al cambio. Octavio Paz (1914-1998) Poeta y ensayista mexicano.
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