Columnistas

Otoniel Segovia, MORENA y el hundimiento capitalino

Haydee García

Chetumal, la capital del estado de Quintana Roo, ha sido olvidada, maltratada, golpeada y humillada por los políticos de todos colores, pero quién se ha encargado de llevar al municipio capitalino al abismo más profundo es su mismo presidente, el suplente Otoniel Segovia Martínez, de MORENA, que en los casi dos años que lleva de gestión ha sido un virtual fantasma, sin mando, sin liderazgo y sin eficiencia, para desgracia de los othonenses.

Como en la popular película El sexto sentido, Otoniel Segovia es un muerto político, un espectro de la grilla capitalina, pero aún no se ha dado cuenta, tan es así que sueña con convertirse en diputado local en el 2022.

Lo cierto es que los padecimientos crónicos del Ayuntamiento capitalino, que en años no ha tenido desarrollo, ni infraestructura, se agravaron bajo el gobierno de Segovia Martínez y los colores de Morena.

El alumbrado público del municipio de Othón P. Blanco es de vergüenza ajena: más del 70 por ciento del centro de la ciudad capital con sus avenidas principales están en total oscuridad, con lámparas destruidas o tristemente encienden de día y de noche están totalmente apagadas, siendo un peligro latente para los ciudadanos que viven con el miedo de ser asaltados o sufrir algún daño peor. 

La ciudad está en abandono, colonias populares, fraccionamientos y comunidades de Othón P. Blanco solo sirven para que Otoniel Segovia se tome fotos en su oficina y diga que está trabajando, como lo hizo el pasado diciembre cuando recibió a universitarios de la UQROO que le pedían rehabilitación de alumbrado público en las inmediaciones de Av. Universidad con Comonfort.

Ese trabajo, tan básico, lo debe hacer sin necesidad de que vayan a su oficina y mucho menos de presumirlo, pero claro, el pequeño edil no recibe a nadie si no es para la foto, donde dice que va a darle solución a algo que es simplemente su obligación. Veremos que hace la futura alcaldesa de MORENA, Yensunni Martínez, al recibir el mal trabajo de su antecesor guinda, quien solo se ríe y burla de la masacre que le ha causado a la capital.

Los chetumaleños han perdido la fuerza y poco a poco pierden espacios políticos mientras los de Cancún llegan como gigantes aplastándolos y humillándolos, y solo esperan tomar control total sobre la capital para hacer realidad su sueño guajiro de trasladarla a la violentimísima Cancún.

Cuando esto pase el presidente municipal Otoniel Segovia estará disfrutando de lo que ahorró en sus dos años de fantasma. Porque  sin duda su carrera política solo fue la de ser del partido MORENA y estar dos años de presidente municipal capitalino, sin más camino que recorrer por su manifiesta incompetencia.

Los chetumaleños dieron su confianza a Morena, pensando en que fue la mejor opción pero sin mirar hacia el futuro las opciones que les representarían seguridad y estabilidad. Veremos si Yensunni Martínez sigue el camino de su compañero guinda Otoniel Segovia, como títere de las que Gamero denunciara como “fuerzas oscuras del norte”, o si toma en serio el reto de sacar al municipio y a la capital del hoyo en el que se encuentra.

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