Columnistas

Que se les prenda el foco a diputados

EN ÓRBITA

Marcelo Salinas
@msalinas21
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A nadie le gusta una ciudad a oscuras. Ni siquiera a quienes se aprovechan de las tinieblas para cometer faltas administrativas o delitos. No conviene un Cancún donde tramos, calles y avenidas completas permanezcan en penumbras porque se evidencia una paradoja per se: un destino que brilla con luces propias en el mundo padece por un mal alumbrado público.

Hace algunas semanas se planteó aquí que el problema de la escasa iluminación en determinados sectores se debe a la pésima calidad de dicho sistema, que ha llegado al fin de su vida útil; al mantenimiento irregular –o nulo, para ser tajantes– durante varios trienios, o al daño intencional provocado principalmente por el vandalismo. Más del 15% de las luminarias está fuera de servicio.

Pero no profundicé en que, por ejemplo, algunos porcentajes de la inseguridad se explican por tal situación. Ya que la seguridad es el tema más importante de la administración 2016-2018 que encabeza Remberto Estrada Barba, como él lo ha sostenido, era lógico abocarse a darle solución a una problemática notoria, precisamente relacionado con el mal funcionamiento de la electricidad, ello con el propósito de disfrutar una ciudad con mejores niveles de luminosidad.

Porque más allá de favorecer el esparcimiento y la recreación de los benitojuarenses sería un aliciente para seguir bajando los índices delictivos, en un contexto de combate más efectivo, a juzgar por las cifras recientes divulgadas por Seguridad Pública municipal.

Además de lo anterior, los beneficios son múltiples y diversos. La pretensión de concesionar responde a una dinámica comprometida desde un principio: el no endeudamiento. De acuerdo con los gastos reales se requería un presupuesto de 3 mil 885 millones de pesos para seguir operando en las mismas condiciones a las actuales, aunque implicaría seguir presentando deficiencias.

Por un monto menor, una empresa privada se compromete a modernizar el total con tecnología de punta, elevando en 50% la luminosidad y manteniendo al menos 95% de operación constante. A ello debe sumarse el ahorro energético, calculado hasta en 60% por especialistas, aseguran en Palacio.

En promedio, la concesión costaría unos 171 millones de pesos por año. De no realizarla, atender las necesidades y mantener el alumbrado público requeriría un presupuesto adicional de casi 50 millones tan solo este año 2017, que a lo largo de tres lustros sumaría 500 millones para el Ayuntamiento, y claro está, pagados por los cancunenses mediante impuestos.

Si el proyecto posiciona a la ciudad en un ámbito vanguardia sustentable, no hay mucho qué pensar en el Congreso del estado, donde deberán decidir este mes al respecto. No más polémicas fundadas en actitudes ventajistas, exacerbadas al calor de una contienda electoral: deben decidir por el bien de los ciudadanos, tal como se ha hecho en otras temáticas.

2 comentarios

  1. Luego luego se be que recibiste un buen cjayote de parte del INUTIL Y RATA DE REMBY les gusta tirar el dinero como mo es de ellos y los que pagan todo es el puebño y a fuerzas ya que les cobran en el recibo de luz y te preguntaria si se les va a pagar con eso ( DAP) porque rl gobierno no lo jace al cabo ede dinero ya esta aji o que empresa tan.pendeja ( sarcasmo) ya que viene a perder su inversion ya no haya EL IMBERBE como seguir saqueando como sabe que ya mo ganara quiere irse con las manos y bolsillos llenos

    1. Pedrito, mejor regrésate a la escuela para que te enseñen a escribir y se te acomoden un poquito las neuronas, de seguro eres afín a MORENA o al PRD, donde lo único que importa es la agenda de AMLO por encima hasta de la propia voluntad de los Diputados.

      En fin, si no conoces de un tema no opines, porque lo único que ciertamente eres, es ser ignorante.

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