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El aumento al salario

A TIRO DE PIEDRA
 Julián Santiesteban
Novedades Chetumal

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Por décadas, millones de mexicanos han padecido la insuficiencia salarial para satisfacer sus mínimas necesidades, pero como todo en México, hasta que se convirtió en un tema político, el incremento al salario mínimo se colocó como un tema prioritario de discutir, en el marasmo de las reformas nacionales cuyos beneficios se ven aun lejanos.

El PAN y el PRD –en voz del jefe de gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera– han iniciado acciones para incrementar el salario mínimo, fundados en las recomendaciones del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), que señala que se requieren por lo menos 168 pesos diarios para satisfacer necesidades básicas; y si se le suman algunas otras como las de tener una vivienda se deben contar por lo menos con 350 pesos por día.

En contraparte, la Comisión Nacional de Salarios Mínimos aprobó para el 2014, salarios mínimos de 67.29 pesos diarios para la Zona “A” y de 63.77 pesos diarios para la Zona “B”; lo que evidencia el desfase entre lo que se percibe y lo que se requiere; pero la discusión actual gira en torno a si las remuneraciones deben incrementarse por decreto o no.

El PAN realiza colecta de firmas para alcanzar un millón 750 mil y así realizar una consulta popular para ajustar el salario a las recomendaciones del Coneval  y el gobierno del DF ha sugerido el incremento del salario a cien pesos diarios; sin que el PRI, por cierto ahora partido mayoritario en el gobierno a nivel nacional, haga pronunciamiento alguno.

Por otra parte, cámaras empresariales del país han señalado que al incrementarse el salario por decreto, también se incrementarán las deudas que las personas puedan tener y que estén tasadas en esta medida; lo que no es benéfico ni para ellos ni para los trabajadores; y no dejan de tener razón, aunque el dejar las cosas como están tampoco sea la solución esperada para quienes trabajan y no ganan ni para sobrevivir.

Si algún señalamiento faltara, el día de ayer, la Comisión Económica Para América Latina y el Caribe (Cepal) afirmó que México es el único país de América Latina donde el salario mínimo está por debajo del umbral de la pobreza; y que además ha sufrido una depreciación del 70 por ciento para adquirir la canasta básica, cubrir educación y vivienda.

Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Cepal, dijo que los trabajadores que perciben un salario mínimo, aunque sea formalmente, son considerados en pobreza extrema; y si usted piensa que nadie gana esto entérese que el INEGI dice que lo hacen unos 6 millones y medio de personas y que alrededor de 22 millones perciben dos y tres salarios mínimos; lo que comparado con las cifras de pobres del país parece coincidir muy bien.

Recapitulando: Es claro que el salario mínimo no resuelve las necesidades de quienes lo perciben y con lo ínfimo de las percepciones, pareciera que de nada sirve esforzarse por trabajar más. En el DF se realiza el Foro Internacional Salarios Mínimos, Empleo, Desigualdad y Crecimiento Económico, y lo debates han sido intensos; pero hasta ahora no se percibe que vaya a lograrse alguna modificación real para millones de mexicanos.

El incremento inmediato generaría una oleada inflacionaria, dicen unos; hacerlo gradual y por regiones generaría inconformidades sociales por beneficiar a unos y a otros no, pero además es sólo un tema para ganar adeptos con miras al proceso electoral 2015, dicen otros.

Y mientras ello ocurre, la iniciativa privada asegura que antes del incremento tienen que “desindexarse” las deudas que se tasan en salarios mínimos para no generar afectaciones colaterales; pero al final queda claro que, una vez reconocida la situación, lo único que no debe pasar es que no pase nada, esperemos pues los anuncios de las siguientes semanas, así se observa desde aquí, A Tiro de Piedra. Nos leemos en la próxima.

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