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Mezquindad priista

Punto Final

Jorge Cruz Escalante
Novedades Chetumal
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Cuando se pierde el poder, se extravían los buenos modales y la educación, pero no se olvida la mezquindad. En Chetumal, hace unos días, trabajadores del Partido Revolucionario Institucional visitaron los hogares de varias colonias populares, para exigir a la gente que regresara todo lo que “de buena voluntad” los candidatos perdedores dieron a los votantes la campaña pasada.

Como verdaderos buitres, una horda de priistas pidió de muy malos modos a personas de la tercera edad, mujeres y hombres, que regresaran los “regalos” compra votos, entre ellos un triciclo, que casi le arrebataron de las manos a un anciano que utilizaba el vehículo para trabajar humildemente.

Lo mismo hicieron con otros artículos, pero lo que más llamó la atención, es que en una camioneta cargaban fardos de láminas de cartón que recién le habían quitado a la gente, en una muestra más de que para los priistas no existe respeto hacia los ciudadanos y todo lo que hacen en sus campañas son puras patrañas y mentiras.

Es increíble que nadie en ese partido tenga en estos momentos un poco de materia gris para darse cuenta que con acciones como las relatadas líneas arriba, los priistas sólo están cavando más honda la tumba donde el pueblo los enterrará para siempre. Otro agravio más, es que están comenzando a despedir a trabajadores de ese instituto político, con el argumento de que votaron en contra de los candidatos tricolores.

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Menuda tarea le espera al próximo presidente del PRI Estatal, porque es seguro que el gris Raymundo King de la Rosa no es la persona idónea para ser el que comande a un partido que a pesar de la respuesta ciudadana en su contra, sigue creyendo que aún está en el poder para hacer y deshacer, como ha sido su costumbre.

No olvidemos que en tan sólo dos años habrá nuevas elecciones para renovar las presidencias municipales y conformar la siguiente legislatura; es decir, no falta mucho tiempo y en lugar de olvidar su prepotencia, los priistas siguen agraviando a los ciudadanos, sin darse cuenta que la gente aprendió a no temerles.

Que no se equivoquen, el cinco de junio los quintanarroenses decidieron que no se dejarían engañar fácilmente, es más, los engañados fueron los priistas al regalar dinero y todo tipo de cosas a los electores para comprar sus conciencias. Sólo que los ciudadanos les salieron respondones, pues si bien tomaron todo lo que les ofrecieron, votaron por otros candidatos.

En un acto mezquino, deleznable e incluso cruel, los priistas, por órdenes de no se sabe quién –aunque eso en realidad es lo de menos– recuperaron muchas de las cosas que “regalaron”, demostrando una vez más que las viejas prácticas ilegales de compra de votos están muy arraigadas en sus genes. Ahí están las pruebas que necesita el IEQROO para sancionar al partido por seguir con sus anquilosadas prácticas ilegales en busca de ganar las elecciones.

Aún siguen burlándose de los ciudadanos, bajo el argumento falaz de que pronto volverán a creer en el otrora partido del pueblo, aquél que como una sentencia bíblica “robaba pero también repartía”, sólo que desde hace muchos años siguen robando, pero sólo para beneficio de unos cuantos.

Los que desde la cúpula decidían quiénes eran los candidatos, hoy tienen que admitir que se equivocaron al juzgar mal a los quintanarroenses, a los que han tratado siempre como menores de edad y que debían ser guiados por su propio bien.

Pues no, ahora que los ciudadanos han entendido que a través del voto pueden cambiar el destino político de Quintana Roo, no dejarán que regresen aquéllos políticos que durante más de 40 años les prometieron que vivirían en un paraíso, pero resulta que era uno más de sus engaños.

Los militantes del PRI han perdido hasta las formas; al menos antes cuidaban que sus acciones se vieran como si de verdad les preocupara el pueblo, aunque al final todos sabíamos que los únicos beneficiados eran ellos. Hoy, al perder el poder, también han perdido la dignidad, el honor y por supuesto, la poca credibilidad que todavía presumen algunos muy optimistas.  

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