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Quintana Roo tiene un experto en operaciones tácticas en tierra al frente de la SSP

Haydee García

El sorpresivo arribo como titular de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSP) del Contralmirante Rubén Oyarvide Pedrero no debe confundir a los incautos ni demeritar su formación, pues el ahora Secretario es un ingeniero hidrógrafo, lo que significa que es un infante de Marina instruido para estar al mando de unidades operativas en tierra, una de las carreras de la escuela naval que se considera de las más preparadas y capacitadas en cuanto a operaciones tácticas a nivel terrestre.

Rubén Oyarvide, quien tiene años de experiencia en el servicio, cuenta con los rasgos básicos de un militar, que son ser puntuales, correctos, pulcros y llevar muy en alto sus valores: honor, lealtad, deber y patriotismo. Asimismo, los marinos están capacitados en el aire, en la tierra y en el mar.

Hoy a Quintana Roo le ha tocado tener quizá al Secretario de Seguridad Pública más preparado. En infantería las operaciones tácticas son aquellas operaciones militares que se ejecutan tanto en territorio propio como enemigo, con la finalidad de alcanzar objetivos preponderantes militares y otros de diferente naturaleza.

Pero es normal que ante lo desconocido y un cambio tan brusco, porque a menos de una semana sustituye al recién nombrado titular de la SSP, Mtro. Manelich Castilla Craviotto, todo esto provoque murmullos que lejos de ayudar causan más miedo a la población que está cansada e incluso le tiene miedo al cuerpo policiaco, por usar la fuerza bruta contra ciudadanos inocentes.

Es de conocimiento de la mayoría de los mexicanos que los marinos son los de mejor reputación, con menos escándalos de corrupción a diferencia de las demás instituciones, hablando de policías e incluso soldados. Y aunque no es buena referencia, pero el ex presidente Felipe Calderón durante su sexenio se apoyó en los infantes de marina para hacer frente al narcotráfico.

Con muchas muertes inocentes y tantas familias sin sus seres queridos, fue hasta el 2012 que se puso más en alto a la Marina, se les apoyó más económicamente y se benefició para la preparación y estudios extras.

Difíciles para ceder a la corrupción, con sus propias reglas y constitución, los marinos son como los cisnes que han pasado por el fango y difícilmente se ensucian, no todos, pero sí la gran mayoría.

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